1.8.10

No mientas!

No. No me mientas. No me conformes. No me llenes de "yo también". Llename de dudas. Meteme miedos. Rodeame de inseguridades. Lo prefiero. Prefiero eso y no las mentiras. Prefiero que me digas "no sé". Prefiero que hagas silencio cuando te digo "te extrañé". No tengas miedo de lastimarme. Lastimarme sería mentirme. Y ya me lastimaron demasiado. No tengo fuerzas para soportar mentiras. No tengo fuerzas para vivir una relación sin confianza. No tengo fuerzas. No quiero. No puedo con eso. Dejame mirarte a los ojos y saber que lo que estás diciendo es la verdad. Y dejame procesarla. Dejame digerirla. Y una vez digerida, escuchame. Escuchame cuando te digo "No es particularmente esto que me contás lo que me hace mal. Simplemente abre muchas heridas que yo creía cerradas". Escuchame cuando te digo que te quiero ver bien, que te quiero ver contento, que merecés ser feliz. Escuchame cuando te digo que sé de qué se trata. Escuchame cuando te digo que te entiendo. Los fantasmas existen. Siempre existen. Están ahí,molestando, apareciendo cuando menos los esperamos. Contame de tus fantasmas. No los ocultes, no los niegues, no los disfraces. Contame a qué le tenés miedo. Decime por qué estás callado(!!!). Decímelo y bancate mi silencio, y después bancate mis palabras. Conmigo estás seguro. Yo te ayudo con tus fantasmas. Te ayudo con tus miedos. Liberalos.Decime dónde estamos. Contame qué te pasa. Yo te cuento qué me pasa. Veamos dónde estamos parados. Sepamos dónde estamos parados. Y sabiendo qué te pasa, qué me pasa, cuáles son tus fantasmas y cuáles los mios, sabiendo ese lugar dónde estamos parados, siendo concientes del lugar que ocupamos, caminemos. Para un lado, para el otro, juntos o separados. Decidamos para dónde damos el paso. Pero decidamos con verdades. Con sinceridad. Con confianza. Y nada más.




Nota: Pensalo! Si, vos!

1 comentario:

  1. Yo pensaba que los fantasmas no existían. Pero me equivoqué. Los fantasmas están ahí, en las canciones que alguna vez te dedicaron, en los paseos que diste con alguien que ya no existe en tu vida. Los fantasmas están en los apodos, en las cartas de amor, en las fotos. Están en los amigos en común. Están ahí, presentes, cuando empezás a olvidarlos. Están en la desconfianza, en el miedo al "te quiero" no correspondido. Están en las dudas, en pensar que te están mintiendo todo el tiempo. Están ahí, atormentándote, caminando al lado tuyo, recordándote que sufriste, pensando que siempre vas a sufrir. Están para recordarte lo que viviste, lo que aprendiste, lo que dejaste pasar, los errores que cometiste, las veces que perdonaste. Están ahí, y no podés ignorarlos. Están, rompen las pelotas. Están, aburren. Están, te asustan. Y van a seguir estando, y vas a tener que dejar de tenerles miedo, y vas a tener que luchar contra ellos. Y vas a tener que aprender a vivir con esos fantasmas.

    ResponderEliminar