Me dí cuenta de qué manera no quiero relacionarme, y entonces, cuando empiezan la razón y las vueltas a intervenir, empiezo a irme (estando ahí) porque me da fiaca. No me da gracia no encontrarte cuando te miro a los ojos, pero me da ternura cuando finalmente hacemos contacto, nos vemos, y nos miramos por horas . Me gusta que no entiendas lo que vibramos y me retuerzas como a un bollito de harina y me esparzas arriba tuyo.
Me da pena que no fluyas porque me vas a terminar apagando. Y después, no existe el después. Existe el ahora, éste es el momento en el que te mostrás, me muestro, y si nos gustamos, seguimos. Si constipamos la situación, no fluye.
Y Después ya no me va a interesar que me muestres el menú, no voy a pedir nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario